jueves, 15 de noviembre de 2007

Para que no le pase lo mismo

Me sentía muy mal cuando en el programa Hora 20 hablaban de los resultados de las elecciones y del comportamiento en las urnas por parte de los ciudadanos; pero, peor me sentí cuando mi mejor amiga Helga, me contaba que había ido a votar; y que además había votado en blanco. Helga es una mujer que nació en Colombia pero se fue a vivir a Alemania desde muy chica y desde hace sólo dos años vive en el país. Me sentí mal porque yo nunca he votado, y ella, que sólo lleva dos años acá, siente más identidad que yo, jamás he participado en el colectivo que tanto promulgo, que vergüenza, pero lo cuento porque eso no va a volver a ocurrir. Lo prometo por mí.

Muchos somos felices participando en los debates políticos que se hacen en la calle, con los amigos, los vecinos, el taxista, etc. Hablamos del candidato 1, 2, y 3 con una propiedad, que cualquiera que nos oiga se creerá el cuento de que por poquito el candidato es pariente de uno. Pero a la hora del té, no soy la única que no sale a votar, muchos lo hacen, y no votan por pereza, por que creen que es mejor así o por que en últimas, el voto en blanco no sirve para nada, sí todos los que querían votar en blanco hubiesen hecho lo mismo que mi amiga Helga, la historia de las elecciones había sido transformada, la democracia habría hecho otro grito y los honorables hacedores del poder se habían resentido de verdad.

En Cali, los candidatos preferidos para la alcaldía eran: Francisco José Lloreda, y Jorge Iván Ospina Gómez. Recuerdo que un poco antes de las elecciones escuchaba cualquier barbaridad acerca de Ospina, de sus nexos, de sus promesas y de sus peligrosos aleados. Miraba una pancarta de la Universidad del Valle, transformada por los mismos universitarios, que decía: Gracias KIKO por robarnos la plata de la educación, yo no entendía muy bien por que lo decían, pero igual me confundía. Para mí, Lloreda era él; y todo lo que su apellido y familia acarrean, por eso no podía imaginarlo, pero Ospina; era, no un candidato, sino EL CANDIDATO. Que mejor que un médico para defender el derecho a la salud y reestructurar el mal manejo de éste servicio en nuestro país, pero como no voté por él, tampoco puedo hacer alardes, a veces pienso en si hice mal en juzgar a Lloreda por su familia y apellido, a veces pienso, si Ospina nos va a defraudar o si el comité lo va a dejar trabar de verdad. No sé, la verdad no sé que va a pasar, pero por ahora mejor pensemos que fue lo mejor y que pronto veremos el nuevo CORAZÓN de Cali.

Me siento incómoda con esta verdad, la verdad de que no voté; por eso le recomiendo que para que usted no se sienta como yo, manco para poder opinar, VOTE; o por si alguna vez lo mandan a escribir un blog, o mejor aún; si quiere escribirlo por sí sólo sobre las elecciones, entonces VOTE, Antanas Mokus, personaje que admiro mucho, promovió una campaña que se llamaba “voto vital” en ella explicaba la necesidad de votar, lo que significaba poder tener ese derecho, y la responsabilidad que cada uno de nosotros teníamos para con el país (temas que también manejo yo), la conciencia de la que tanto hablo en los otros blogs, es la que me faltó ese domingo, no permita que eso le suceda a usted, no sabe lo mal maluquito que se siente.

6 comentarios:

Luisa Fernanda Gaviria Libreros dijo...

Tus ideas son buenas, los argumentos son claros y directos.
Todavía los párrafos son muy largos. Trabaja en la puntuación.

JMpublicaciones dijo...

Tienes buenos argumentos sobre el tema de las elecciones, eres sincera y directa con el mensaje que quieres dejar. Pero a mi parecer te das un poco duro contigo y lo que te rodea

Kundera dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Kundera dijo...

En cierta ocasión, le compartí a alguien lo que significaba la materia retórica y argumentación. Le contaba, que mi casa; es una casa vieja y de techos altos, por eso es necesario tener en la caja de herramientas un destornillador de pala y un martillo. Si usted no posee esas herramientas, la vida en la casa se le complica. Así mismo es esta materia, es una herramienta que sino se tiene ni se usa, la vida se le complica. Uno necesita argumentos para pedir, para que se lo den, para que lo dejen y para que vuelva; para hacer y deshacer en el buen sentido de la palabra. Además, uno necesita retórica. Para que voten por usted, para que le crean e inviertan, para llegar más allá y para que no lo olviden fácilmente.
Yo apenas estoy empezando, los párrafos dizque son muy largos, pero ahí voy, aprendí a escribir muy breve, aunque no parezca.
Un periodista sin retórica y argumentación esta llevado del divino…frutas. Mejor cambie de carrera. Yo sigo con ella.
Mi auto-evaluación es de 4.5, todo lo que hice, lo hice con todos los elementos que tenía, no desaproveché nada. Pero lo que más me emociona es que lo hice a conciencia, porque estoy comprometida con la carrera que escogí. Lo hago por que me gusta y porque es así como yo lo quiero. Entre más años tiene uno, más valora lo que tiene. Mi puntualidad no fue la mejor, es por ello que no me pongo 5.

Jorge Manrique Grisales dijo...

aliados...NO aleados....

Me gustó mucho el comentario. Hay fluidez y persuasión...Sigue los consejos de Luisa.

Jorge Manrique Grisales dijo...

Andrea:

Tuviste un buen proceso y tu tránsito por los blogs fue agradable al lector. Gracias también por tomarte la molestia de leer al profe.