Me sentía muy mal cuando en el programa Hora 20 hablaban de los resultados de las elecciones y del comportamiento en las urnas por parte de los ciudadanos; pero, peor me sentí cuando mi mejor amiga Helga, me contaba que había ido a votar; y que además había votado en blanco. Helga es una mujer que nació en Colombia pero se fue a vivir a Alemania desde muy chica y desde hace sólo dos años vive en el país. Me sentí mal porque yo nunca he votado, y ella, que sólo lleva dos años acá, siente más identidad que yo, jamás he participado en el colectivo que tanto promulgo, que vergüenza, pero lo cuento porque eso no va a volver a ocurrir. Lo prometo por mí.
Muchos somos felices participando en los debates políticos que se hacen en la calle, con los amigos, los vecinos, el taxista, etc. Hablamos del candidato 1, 2, y 3 con una propiedad, que cualquiera que nos oiga se creerá el cuento de que por poquito el candidato es pariente de uno. Pero a la hora del té, no soy la única que no sale a votar, muchos lo hacen, y no votan por pereza, por que creen que es mejor así o por que en últimas, el voto en blanco no sirve para nada, sí todos los que querían votar en blanco hubiesen hecho lo mismo que mi amiga Helga, la historia de las elecciones había sido transformada, la democracia habría hecho otro grito y los honorables hacedores del poder se habían resentido de verdad.
En Cali, los candidatos preferidos para la alcaldía eran: Francisco José Lloreda, y Jorge Iván Ospina Gómez. Recuerdo que un poco antes de las elecciones escuchaba cualquier barbaridad acerca de Ospina, de sus nexos, de sus promesas y de sus peligrosos aleados. Miraba una pancarta de la Universidad del Valle, transformada por los mismos universitarios, que decía: Gracias KIKO por robarnos la plata de la educación, yo no entendía muy bien por que lo decían, pero igual me confundía. Para mí, Lloreda era él; y todo lo que su apellido y familia acarrean, por eso no podía imaginarlo, pero Ospina; era, no un candidato, sino EL CANDIDATO. Que mejor que un médico para defender el derecho a la salud y reestructurar el mal manejo de éste servicio en nuestro país, pero como no voté por él, tampoco puedo hacer alardes, a veces pienso en si hice mal en juzgar a Lloreda por su familia y apellido, a veces pienso, si Ospina nos va a defraudar o si el comité lo va a dejar trabar de verdad. No sé, la verdad no sé que va a pasar, pero por ahora mejor pensemos que fue lo mejor y que pronto veremos el nuevo CORAZÓN de Cali.
Me siento incómoda con esta verdad, la verdad de que no voté; por eso le recomiendo que para que usted no se sienta como yo, manco para poder opinar, VOTE; o por si alguna vez lo mandan a escribir un blog, o mejor aún; si quiere escribirlo por sí sólo sobre las elecciones, entonces VOTE, Antanas Mokus, personaje que admiro mucho, promovió una campaña que se llamaba “voto vital” en ella explicaba la necesidad de votar, lo que significaba poder tener ese derecho, y la responsabilidad que cada uno de nosotros teníamos para con el país (temas que también manejo yo), la conciencia de la que tanto hablo en los otros blogs, es la que me faltó ese domingo, no permita que eso le suceda a usted, no sabe lo mal maluquito que se siente.
jueves, 15 de noviembre de 2007
viernes, 7 de septiembre de 2007

cali es cali, lo demás es loma.
Actualmente Cali respira vientos de prosperidad, empezando por los cambios más contundentes como lo son las nuevas reformas a nivel de micro-estructura si hablamos de construcción de viviendas, centro comerciales etc., y macro-estructuras como la del nuevo sistema de transporte (MIO), en conclusión la construcción se dispara y el ambiente cambia, estamos ansiosos por ver la nueva cara de Cali, y sobre todo por volver a centrar los ojos del país sobre una ciudad por razones distintas a la de la violencia.
El concepto de cultura ciudadana abarca tantas dimensiones, que asusta, pero es una responsabilidad que se debe tomar muy pero muy apecho, así como la hora de llagada a la casa, como el no robar, no matar, en fin, se debe tomar a pecho. Pero esto no lo podemos hacer solitos, necesitamos la ayuda de órganos o entidades locales que ayuden a tomar dicha conciencia. Lo que significa que necesitamos de una dualidad de competencias tanto de los ciudadanos como de los entes que son los gobernadores, alcaldes, diputados etc. Lo extraño es que a la hora de escoger estos entes, se hace pensando en cualquier otra cosa, menos en sí ese personaje ofrece sus deberes, como desarrollar planes educativos, políticos, y administrativos que ayuden a la viabilidad de una mejor ciudad. Claro esta que a veces se nos sale de las manos.
Para tomar conciencia, se debe restaurar, -y me apoyo en el documento “fomentar la cultura ciudadana”, la forma de sentir el Estado y la manera de vernos inmersos en el, es decir, debemos ser activos en todas las actividades que nos corresponden, debemos utilizar el voto, el voto en blanco, cruzar por las cebras, entender los colores de los semáforos, practicar la solidaridad y la tolerancia por lo menos media hora, y al otro día, otra media hora y así hasta que se vuelva una acción involuntaria, como cuando lanzamos un madrazo a viva voz. Debemos exigir que nos enseñen: ¿qué es esa vaina de cultura política? Cómo así que somos un Estado Social de Derecho, eso qué significa, para qué nos sirve, cuándo soy ciudadano y qué es tener la ciudadanía, -entonces si esos son mis derechos, cuáles son mis deberes, qué es la norma de normas. Saber, abrir los ojos y apropiarnos de lo que sabemos es dar un buen paso.
En Cali, se entiende por cultura, saber bailar salsa, comer cholado, entender la función del borojó y el chontaduro, hablar con las muletillas autóctonas como: mira ve, oíste, qué hora jon, camina a comer pam, e infinidad de detalles que sirven como símbolos para identificar a ese caleño entre un paisa y un cachaco, entonces por qué no tomar los deberes y normas como muletillas que generen esa identidad de cultura ciudadana, ser consientes, de que lo que se hace es en función de todos y para todos, creo que lo más difícil es entender que aquí no se vive sólo.
Por último creo que la meta se pude llevar a cabo si tomamos la idea de los sofistas y la reformamos acorde a nuestra necesidad: tomemos ese tiempo de ocio que nos queda y eduquémonos para desarrollar nuestras actitudes cívicas ya que así lograremos manejar con éxito las actitudes políticas necesarias para la conformación de nuestra cultura ciudadana. En otras palabras la fe esta puesta en la valiosa EDUCACIÓN. No podemos seguir viviendo en el pasado, no podemos seguir viviendo en la cultura del traqueteo y la ostentación, necesitamos volver a enfocar las prioridades y trabajar por ellas.
jueves, 9 de agosto de 2007
Es tuyo o mío ?
Desde sus inicios el Estado colombiano se ha visto envuelto en múltiples discusiones sobre quien tiene o no la soberanía del país, no obstante esa discusión es generada por aquellos que de una u otra forma contaron con la suerte de tener un poco de poder y autoridad. Estos resabios que se alimentan del infame ego han llevado en su historia millares de guerras y centenares de victimas. A causa de esto hoy vemos los efectos secundarios de lo que lleva en sí, el mal manejo de la obtención del poder.
Para comenzar es importante aclarar que el país se divide en dos, por un lado esta el país de aquellos grupos al margen de la ley y por otro lado esta el país de aquellos que llegan al poder por medio del sufragio universal. Pero ahí, en el medio, intentan vivir “los sin voz” que al mismo tiempo sufren los más escalofriantes actos de terrorismo debido a los intereses ajenos.
Bien sabemos que los grupos subversivos como las AUC, El ELN, y Las FARC proclaman derechos de igualdad, justicia, y democracia, abogan que sus acciones van contra el sistema y no contra el pueblo. Entonces por qué atropellan la declaración universal de los derechos humanos, por qué la democracia llega hasta el momento en que deciden una detención arbitraria, es decir privar de la libertad a una persona, secuestran, asesinan y abusan sin el más mínimo grado de conciencia de lo que significa el derecho a la vida, es claro que sus ideas no concuerdan con sus actos y que estos insurgentes no se parecen en nada a los grupos subversivos que nacieron a principios del siglo XX.
En segundo lugar esta el gobierno, que al parecer cambia de prioridades desde el primer día que duerme en la casa presidencial, en ese lugar tampoco se respeta mucho el valioso contenido de la constitución, no se respeta el Artículo 9 “protección de las personas frente a la detención arbitraria y tampoco han escuchado hablar del Artículo 93 en donde dice que el acuerdo humanitario es de carácter constitucional, lo que significa que no es la primera vez que se habla de intercambio humanitario para encontrar la paz, no es la primera vez que se habla de un cese de hostilidades. En los documentos históricos se habla de negociaciones de paz y de canjes humanitarios como por ejemplo: cuando Bolívar en 1819 le propone a Juan Sámano la entrega de unos prisioneros a cambio del general Barrero y todos los soldados detenidos, o cuando Pastarana acuerda con Las FARC canjear 14 guerrilleros por soldados y policías que tenían en su poder.
He aquí el efecto secundario, la obtención del poder quita la total cordura y hoy vemos ese ejemplo en su máxima expresión, los unos no quieren ceder terreno, por que en realidad mientras el secuestro no toque su puerta no quita el sueño y los otros no quieren devolver un metro cuadrado de soberanía. En conclusión sólo quedan los del medio y para ellos esto se vuelve cada vez más difícil por que en sumo de que no son escuchados, los medios vendan los ojos, muestra de ello fue la parafernalia del 2 de agosto, pues tomaron un lugar emblemático nada más y nada menos que la plaza de Bolívar y posicionaron a un representante del sufrimiento y longitudinalmente posicionaron al representante de la solución, produjeron información a nivel democrático y taparon con un dedo los intereses internos y los acuerdos indebidos.
Para comenzar es importante aclarar que el país se divide en dos, por un lado esta el país de aquellos grupos al margen de la ley y por otro lado esta el país de aquellos que llegan al poder por medio del sufragio universal. Pero ahí, en el medio, intentan vivir “los sin voz” que al mismo tiempo sufren los más escalofriantes actos de terrorismo debido a los intereses ajenos.
Bien sabemos que los grupos subversivos como las AUC, El ELN, y Las FARC proclaman derechos de igualdad, justicia, y democracia, abogan que sus acciones van contra el sistema y no contra el pueblo. Entonces por qué atropellan la declaración universal de los derechos humanos, por qué la democracia llega hasta el momento en que deciden una detención arbitraria, es decir privar de la libertad a una persona, secuestran, asesinan y abusan sin el más mínimo grado de conciencia de lo que significa el derecho a la vida, es claro que sus ideas no concuerdan con sus actos y que estos insurgentes no se parecen en nada a los grupos subversivos que nacieron a principios del siglo XX.
En segundo lugar esta el gobierno, que al parecer cambia de prioridades desde el primer día que duerme en la casa presidencial, en ese lugar tampoco se respeta mucho el valioso contenido de la constitución, no se respeta el Artículo 9 “protección de las personas frente a la detención arbitraria y tampoco han escuchado hablar del Artículo 93 en donde dice que el acuerdo humanitario es de carácter constitucional, lo que significa que no es la primera vez que se habla de intercambio humanitario para encontrar la paz, no es la primera vez que se habla de un cese de hostilidades. En los documentos históricos se habla de negociaciones de paz y de canjes humanitarios como por ejemplo: cuando Bolívar en 1819 le propone a Juan Sámano la entrega de unos prisioneros a cambio del general Barrero y todos los soldados detenidos, o cuando Pastarana acuerda con Las FARC canjear 14 guerrilleros por soldados y policías que tenían en su poder.
He aquí el efecto secundario, la obtención del poder quita la total cordura y hoy vemos ese ejemplo en su máxima expresión, los unos no quieren ceder terreno, por que en realidad mientras el secuestro no toque su puerta no quita el sueño y los otros no quieren devolver un metro cuadrado de soberanía. En conclusión sólo quedan los del medio y para ellos esto se vuelve cada vez más difícil por que en sumo de que no son escuchados, los medios vendan los ojos, muestra de ello fue la parafernalia del 2 de agosto, pues tomaron un lugar emblemático nada más y nada menos que la plaza de Bolívar y posicionaron a un representante del sufrimiento y longitudinalmente posicionaron al representante de la solución, produjeron información a nivel democrático y taparon con un dedo los intereses internos y los acuerdos indebidos.
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