Desde sus inicios el Estado colombiano se ha visto envuelto en múltiples discusiones sobre quien tiene o no la soberanía del país, no obstante esa discusión es generada por aquellos que de una u otra forma contaron con la suerte de tener un poco de poder y autoridad. Estos resabios que se alimentan del infame ego han llevado en su historia millares de guerras y centenares de victimas. A causa de esto hoy vemos los efectos secundarios de lo que lleva en sí, el mal manejo de la obtención del poder.
Para comenzar es importante aclarar que el país se divide en dos, por un lado esta el país de aquellos grupos al margen de la ley y por otro lado esta el país de aquellos que llegan al poder por medio del sufragio universal. Pero ahí, en el medio, intentan vivir “los sin voz” que al mismo tiempo sufren los más escalofriantes actos de terrorismo debido a los intereses ajenos.
Bien sabemos que los grupos subversivos como las AUC, El ELN, y Las FARC proclaman derechos de igualdad, justicia, y democracia, abogan que sus acciones van contra el sistema y no contra el pueblo. Entonces por qué atropellan la declaración universal de los derechos humanos, por qué la democracia llega hasta el momento en que deciden una detención arbitraria, es decir privar de la libertad a una persona, secuestran, asesinan y abusan sin el más mínimo grado de conciencia de lo que significa el derecho a la vida, es claro que sus ideas no concuerdan con sus actos y que estos insurgentes no se parecen en nada a los grupos subversivos que nacieron a principios del siglo XX.
En segundo lugar esta el gobierno, que al parecer cambia de prioridades desde el primer día que duerme en la casa presidencial, en ese lugar tampoco se respeta mucho el valioso contenido de la constitución, no se respeta el Artículo 9 “protección de las personas frente a la detención arbitraria y tampoco han escuchado hablar del Artículo 93 en donde dice que el acuerdo humanitario es de carácter constitucional, lo que significa que no es la primera vez que se habla de intercambio humanitario para encontrar la paz, no es la primera vez que se habla de un cese de hostilidades. En los documentos históricos se habla de negociaciones de paz y de canjes humanitarios como por ejemplo: cuando Bolívar en 1819 le propone a Juan Sámano la entrega de unos prisioneros a cambio del general Barrero y todos los soldados detenidos, o cuando Pastarana acuerda con Las FARC canjear 14 guerrilleros por soldados y policías que tenían en su poder.
He aquí el efecto secundario, la obtención del poder quita la total cordura y hoy vemos ese ejemplo en su máxima expresión, los unos no quieren ceder terreno, por que en realidad mientras el secuestro no toque su puerta no quita el sueño y los otros no quieren devolver un metro cuadrado de soberanía. En conclusión sólo quedan los del medio y para ellos esto se vuelve cada vez más difícil por que en sumo de que no son escuchados, los medios vendan los ojos, muestra de ello fue la parafernalia del 2 de agosto, pues tomaron un lugar emblemático nada más y nada menos que la plaza de Bolívar y posicionaron a un representante del sufrimiento y longitudinalmente posicionaron al representante de la solución, produjeron información a nivel democrático y taparon con un dedo los intereses internos y los acuerdos indebidos.
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2 comentarios:
Plantea una problemática muy clara, da varios ejemplos que para algunos son desconocidos.
Alfinal da una solución alentante la conciencia ciudadana.
Es discurso está bien ilustrado, pero le falta algo de "picante" que revele la posición de la columnista.
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